ANARQUÍA TOTAL

CLAVE SECRETA
Ramón Vargas

ANARQUÍA TOTAL
Su servilleta, mis tranquilos lectores, coincide plenamente con el licenciado J. Trinidad Espinosa Martínez, quien en una de sus recientes incursiones en las redes sociales dijo que es lamentable ver como Tepic ha caído en la anarquía total.

Es cierto que el desorden en barrios y colonias de la capital nayarita no es nada nuevo, pero ahora, por lo que veo, como que está más acendrada una rebeldía hacia las reglas establecidas.

Las borracheras escandalosas en la vía pública parecen ser parte del abierto desafío a las autoridades, precisamente en este tiempo en que las mismas autoridades te recomiendan quedarte en casa, y más aún, que evites aglomeraciones para que no corras el riesgo de resultar contagiado de COVID-19.

Por doquier se escucha hablar de influyentismos que impiden interrumpir la estridente presencia de las bandas que amenizan las fiestas “clandestinas”.

También ves a personas que sin un mínimo respeto hacia los demás arrojan bolsas de basura en las corrientes de agua pluvial, pero hay otras igual o peores que ni siquiera se molestan con el esfuerzo de arrojar las bolsas y simplemente las ponen en las banquetas, fuera de los días y los horarios impuestos por las autoridades para la debida recolección.

En los tianguis, es minoría la que respeta las medidas sanitarias y mayoría la que se sienta en ellas, incluyendo en estas últimas a clientes y comerciantes, con todo y que juraron ante las autoridades que colaborarían para combatir la contingencia.

Todo lo anterior lleva a pensar dos cosas; una, que las autoridades ya torcieron el rabo, o dos, que los ciudadanos traen un fuerte resentimiento contra las autoridades y buscan demostrarlo con una serie de acciones que se sienten como retos.

Ojalá y que se ponga las pilas quien tenga que ponérselas, pues de lo contrario, la anarquía será otro de los males a los que los ciudadanos bien portados se tendrán que acostumbrar.

SECRETO A VOCES: Dicen que la Ley Seca Patria traerá más desorden y no sólo eso, sino también fuertes ganancias en billetes para los que las mismas autoridades habían detectado como los que estaban lucrando con los gustos de los “tocayos”.