AHORA HAY MÁS ESPERANZAS PARA QUE SE ELIMINE EL CAMBIO DE HORARIO

CON PRECAUCIÓN
Sergio Mejía Cano

Este próximo domingo 03 de abril, de nueva cuenta se adelantará una hora el reloj; aunque ahora, recientemente, en una de las conferencias matutinas que ofrece el presidente Andrés Manuel López Obrador, al preguntarle al respecto dijo que se está revisando sin en verdad con este cambio de horario se ahorra, que se está analizando a fondo, reconociendo que desde que se implementó este cambio ha habido malestar en gran parte de la población.

Y sí, pues desde abril de 1996 en que se llevó a cabo este cambio, preguntando entre familiares, amigos, conocidos y pláticas recurrentes sobre el cambio de horario, la mayoría coincidió en que no les gustaba para nada; porque si bien se podía aprovechar la luz natural una hora más, esas luces que se tendrían que apagar en la noche se utilizarían por la mañana, pues quienes tuvieran que entrar a trabajar o ir a la escuela a las 07:00 de la mañana, tendrían que encender las luces por la oscuridad reinante, por lo que en sí, en los hogares mexicanos no se ahorraba nada, pues los recibos de luz seguían llegando con la misma o más cantidad económica a pagar. Sin embargo, y como para todo hay gente, hay quienes se sienten satisfechos con dicho cambio de horario diciendo que les sienta mejor, sin tomar en cuenta que, si bien durante los primeros meses del cambio los días son más largos que las noches, paulatinamente comienza a oscurecer más temprano, tornándose las noches más largas que los días; y de ahí que no se demuestre ese tal ahorro de energía en los hogares.

Desde que se implementó este cambio de horario de abril a octubre, se dijo por parte de las autoridades que era con el fin de un ahorro significativo de energía que se vería reflejado en los recibos del cobro de luz, así como en la industria generadora de energía; pero varios analistas señalaron en su momento que en realidad este cambio de horario era más bien para homologar el horario con los Estados Unidos, por lo que todo esto era en aras de fines comerciales y no para que la ciudadanía ahorrara en sus gastos de luz ni mucho menos que la compañía generadora de luz ahorrara lo que se decía.

Ahora sí se contempla que se anule el cambio de horario, debido a que algunos congresistas de los Estados Unidos ya se han pronunciado porque se elimine el cambio de horario y, como buenas copionas que son las autoridades mexicanas, existe la posibilidad de que se llegue a cancelar el cambio de horario; si bien no podría ser este año, por estar ya muy próxima la fecha de este cambio de horario, bien podría ser para el año entrante, por lo que hay esperanzas de que se logre eliminar dicho cambio.

Según los entendidos en cuestiones de salud, afirman que si bien es una hora nada más lo que se adelanta el reloj y una que se atrasa al finalizar, esa hora sí afecta a muchas personas, porque el reloj biológico de esas personas reciente ese cambio muy significativamente; aunque pasados unos días, el organismo humano se llega a acostumbrar al nuevo horario; aunque de momento, mucha gente reciente el cambio en su costumbre de acostarse y levantarse; así como la hora de los alimentos también.

Un hecho muy significativo de que los cambios de horario en nuestro país son única y exclusivamente con fines comerciales es que, hasta el año de 1927, la ciudad de Guadalajara, Jalisco, y Tepic, Nayarit, tenían el mismo horario, dentro del meridiano 105; sin embargo, como en ese año se conectó por vía férrea el norte del país con el sur, se determinó cambiar el horario de Guadalajara, al del meridiano 90, hora del centro del país, pues con haber adelantado una hora el horario de la Perla Tapatía, haría más fácil las transacciones comerciales entre la capital jalisciense y el centro del país.

Y otro hecho fue cuando el político nayarita Raúl Mejía Gonzále, lanzó la iniciativa de ley para cambiar el horario del municipio de Bahía de Banderas, Nayarit, para homologarlo con el de Puerto Vallarta, Jalisco; ¿para qué? Pues en su momento se dijo que era para que el turismo no se confundiera, porque nada más con cruzar el río Ameca, ya cambiaba el horario; aunque queda claro que todo fue más bien con fines comerciales. Pero, ¿por qué no se determinó que el cambio de horario fuese al contrario, homologando el horario de Puerto Vallarta con el de Bahía de Banderas? Se entiende y se podría decir que, en este caso, el pez grande se comió al chico, debido al posicionamiento de Puerto Vallarta, por ser, en ese momento, más conocido.

Sea pues. Vale.